Respuesta:
La solución platónica más importante al dilema Parménides-Heráclito es la fragmentación o división de la realidad en dos planos o dos ámbitos distintos y excluyentes. Como es bien sabido, Platón distingue entre un mundo de las formas y un mundo material o sensible. El mundo material se corresponde con una cocepción de la realidad a la manera de Heráclito.