Respuesta :
1. Una caja de zapatos y unos cuantos cartones de los rollos de papel de cocina se pueden transformar en un gran portalápices en el que tener siempre a mano todos los rotuladores, bolígrafos, lapiceros, etc. Y, una vez más, decorado 100% a nuestro gusto.
2. Una huevera puede conocer una estupenda segunda vida como florero. O como adorno para floreros, mejor dicho. Reúne varios cartones y adáptalos a la medida y circunferencia de algún jarrón del que ya te hayas cansado. Puedes decorarlo a tu gusto tan solo con una mano de pintura. Y lo mejor es que tus floreros estarán a salvo de cualquier caída.

