“Este retroceso de los Estados, democráticos o no, entraña una disminución de la participación política y lo que justamente se denomina una crisis de la representación política. Los electores ya no se sienten representados, lo que expresan denunciando a una clase política que ya no tendría otro objetivo que su propio poder y, a veces, incluso el enriquecimiento personal de sus miembros. La conciencia de ciudadanía se debilita, ya sea porque muchos individuos se sienten más consumidores que ciudadanos y más cosmopolitas que nacionales, ya porque, al contrario, cierto número de ellos se sienten marginados o excluidos de una sociedad en la cual no se sienten que participan, por razones económicas, políticas, étnicas o culturales.
La democracia así se debilita puede ser destruida, ya sea desde arriba, por un poder autoritario, ya desde abajo, por los caos, la violencia y la guerra civil, ya desde si misma, por el control ejercido sobre el poder, por oligarquías o partidos que acumulan recursos económicos o políticos para imponer sus decisiones a unos ciudadanos reducidos al papel de electores. El siglo XX ha estado tan fuertemente marcado por los regímenes totalitarios, que la destrucción de éstos pudo parecer a muchos como una prueba suficiente del triunfo de la democracia. Pero contentarse con definiciones meramente indirectas, negativas, de la democracia significa restringir el análisis de una manera inaceptable…” “¿Qué es la democracia?”, Alain Touraine.
Preguntas:
a) ¿Estás de acuerdo con el autor cuando afirma que hoy los individuos son más consumidores que ciudadanos? ¿si? ¿no?. FUNDAMENTA.
b) ¿Qué significa que los ciudadanos estén solo reducidos al papel de electores?